La semana pasada me inscribí a una agencia de préstamos por internet, donde cada semana envían a los clientes correos personalizados para  informarles sobre nuevos planes para efectuar préstamos en línea que mejor le convienen a cada persona, ya que cada individuo es distinto y tiene distintas necesidades.

Cada vez, debido a la creciente cantidad de población, es más difícil el sentirse inspirado por el trato de alguna empresa o corporación, especialmente cuando son muy grandes, algo ciertamente entendible, debido al creciente número de clientes que muchas de estas empresas tienen que atender.

No obstante, aunque uno siempre debe de ir con los tiempos, uno también debe de hacer cosas que los demás no hacen o simplemente un negocio nunca levantará de media tabla como máximo, causando muchas veces altibajos innecesarios, de los cuales muchos negocios no podrán levantarse, debido enormemente a que se olvidan los principios más simples de las cosas.

Aunque esto pueda sonar obvio, es algo que muchas veces ignora debido a su simplicidad, ya que muchos individuos tenemos el hábito de concentrarnos en lo complejo por su complejidad e ignorar lo simple por su simpleza.

Así como los frutos no pueden producirse más que con un árbol, los ingresos de un negocio nunca existirán sin los clientes, lo que significa que entre menos clientes, menos serán las ganancias.

Siendo esto así, es evidente que un negocio debe de prestar suma atención al estado de sus clientes en su servicio a los mismos y no confiarse enteramente por la calidad de su producto, ya que si un cliente siente que se le está ignorando cuando éste paga por un servicio, tarde o temprano dicho cliente se irá con alguien más que le trate mejor, como todo en la vida.

Debido a esto, nunca debemos de olvidar que la gasolina de nuestro negocio son los clientes y que sin ellos simplemente nos pegaremos con una pared y encontraremos la ruina.

Es vital para el éxito a largo plazo de nuestro negocio que los clientes se sientan especiales y lo es más que nosotros entendamos que verdaderamente cada cliente es muy especial, por lo que debemos tratarles como tales.

Por esta razón, es crucial el saber el cómo se siente cada cliente y el ver cómo es que se pueda sentir mejor, por lo que se le debe consultar constantemente con breves llamadas telefónicas, breve siendo una palabra clave, nunca olvidemos eso.

De la misma manera en que un cliente nos abandonará si es que no se le presta la atención suficiente, lo hará también en el caso de que se le atosigue demasiado, ya que el atosigamiento no es nada más que el robo del tiempo ajeno y el tiempo en los negocios y en la vida es un elemento invaluable, ya que el tiempo con el que se cuente determinará las oportunidades de éxito que se tengan.