Recientemente, mi familia y yo nos hemos aficionado a un programa llamado “Casas frente al mar”, que se transmite por el canal Más Chic. Tanto mi esposa y yo, como los niños, disfrutamos de pasar un rato frente al televisor, contemplando los increíbles paisajes de las zonas costeras y dejando volar un poco la imaginación, para considerar dónde viviríamos o qué tipo de casa tendríamos, si pudiéramos darnos el lujo de vivir frente al mar.

Una de las cosas que más nos sorprenden es que la mayoría de las casas tienen ventanales inmensos; de hecho, más que ventanas, son auténticos muros de cristal. Esto es comprensible pues, como ya mencionaba, los paisajes son maravillosos y es natural que los propietarios de esas construcciones frente al mar quieran deleitarse con ellos. Sin embargo, en ocasiones llegué a preguntarme qué tan seguro puede ser el que todo un muro de la casa sea completamente de vidrio.

Más aún, hay casas que tienen escaleras, balcones y hasta puentes hechos de vidrio. Puede que sea demasiado paranoico o anticuado, pero yo no me sentiría del todo cómodo al caminar sobre un puente de vidrio, a través el cual puedo ver el vacío bajo mis pies. Lo que no puedo negar, es que la fachada de dichas estructuras es completamente magnífica.

En cierta ocasión, al reunirme con uno de los clientes de mi agencia, salió el tema del programa y como esta persona trabaja para una compañía que fabrica e instala canceles de vidrio templado, aproveché para preguntarle si este tipo de material es el que se utiliza para edificar ese tipo de estructuras.

El cliente respondió afirmativamente y, a su vez, aprovechó para darme una breve cátedra acerca del vidrio templado. Este material combina la transparencia y nitidez del vidrio, con la dureza que se requiere para construir elementos de soporte, como una pared, o que deben conservar una estructura firme y resistir mucho peso, como unas escaleras.

La resistencia y dureza del vidrio se obtiene mediante el proceso de templado. Primero, el material se calienta a temperaturas muy elevadas. Posteriormente, se somete a un rápido enfriamiento. Así el vidrio adquiere un mayor espesor y, en consecuencia, se hace más resistente al impacto.

La dureza y la resistencia no son las únicas ventajas del vidrio templado. Su composición hace que sea un material muy seguro, no solo porque puede resistir impactos muy fuertes, sino porque, de llegar a romperse, no produce astillas ni trozos puntiagudos. El vidrio templado se fragmenta en trozos gruesos y redondeados, que tienen menos probabilidades de causar heridas.

Otra propiedad del vidrio templado es la de tener una mayor resistencia al impacto térmico; esto significa que puede soportar temperaturas más elevadas sin romperse. Por último, el vidrio templado puede colocarse en espacios donde se requiera atenuar los ruidos exteriores, ya que debido al grosor de los canceles, tiene un efecto de atenuación acústica.

Gracias a estas explicaciones, pude comprender el auge de las construcciones con estructuras de vidrio. No sólo resultan impresionantes desde el punto de vista del diseño, sino que también son absolutamente seguras.